sábado, 3 de mayo de 2008

Batallar con un fantasma.

José Blanco afirmó en su artículo gobernar con luces largas publicado el pasado 21.4.08 que… “Sólo hemos de seguir batallando con un fantasma del pasado: eta y su violencia. Eta es lo que queda del franquismo en la España del siglo XXI. Pero su final es conocido, aunque aún no tenga fecha…

Esta declaración coincide plenamente con el comunicado que aprobó por unanimidad el pasado 1 de Mayo la Junta de Portavoces de Arrigorriaga después de los atentados de la banda terrorista y que resumió bien las reacciones de todos los partidos democráticos y los sindicatos vascos, menos el abertzale LAB:… "Que eta se vaya definitivamente al paro".

El alejamiento de la realidad social de la banda terrorista, le hace aparecer de forma patética por primera vez el 1º de mayo, atentar para hacerse presente en una jornada reivindicativa del movimiento obrero. La lucha por la universalización de los derechos laborales y sindicales, y la voluntad de lucha del sindicalismo en el marco de una economía globalizada como la actual no tienen nada que ver con las reivindicaciones de independencia de la banda asesina.

El mundo abertzale debe dialogar, no puede continuar amparando la violencia, quien es incapaz de condenar el asesinato de sus vecinos no está legitimado para gobernarlos.

5 comentarios:

Sergi dijo...

He fet un article amb un títol semblant i t'he agafat la idea dels semàfors. Espero que no et faci res.
Salut Toni!

Toni Soler dijo...

Em sembla molt bé.
Força Sergi

Anónimo dijo...

Hola Toni,

Acabo de ver tu blog, muy chulo por cierto. En Martorell tenemos el nuestro.

http://martorell-parla-clar.blogspot.com/
Ya verás como te gusta

Se han publicado muchos artículos muy buenos y divertidos.

Puedes añadirlo a tus blogs amigos.
Ya me dirás algo

Toni Soler dijo...

Gracias por facilitarme vuestro enlace, lo he añadido en el primer lugar de mis favoritos.

Mucha suerte Martorell y lo que necesites aquí estamos.

Salud ^^.

Anónimo dijo...

Estoy muy de acuerdo contigo.

Por cierto, se me olvidó poner mi nombre, soy la de Martorell.

Un saludo

Rosa Jovani